Después de la decepción que me he llevado con los Oscars (a pesar de que estaban cantados, aún tenía esperanzas de que el Bardem no se lo llevase v.v), vengo a contaros brevemente la última aventura itsystemiana.
Me pasé toda la semana indecisa entre ir en coche o en tren. Al final opté por el tren y la oferta Snow’n’Rail con el que tenía descuento en el tren. en la tarjeta del día para los teleskis y teleféricos y en el alquiler del equipo. El único inconveniente es que tenía que viajar sola… o casi… porque al final me encontré con Matts y en Zürich se subió Simon ^___^ El único problema es que, aunque tenía intención de leer y/o escribir en el tren no hice ni lo uno ni lo otro ¬¬
Nuestro destino final era el Hotel Waldhaus en Flims, un pueblecito en las montañas de Graubünden, que junto con sus vecinos Laax y Falera, han montado una estación de esquí buena y muy grande… Demasiado grande para mi gusto v.v Por la mañana subimos Simon, Dario, dos de los Matthias y yo hasta el punto más alto en la parte de Flims. Se metieron por una pista negra (que en buen momento se me ocurrió seguirles) que estaba hecha una mierda, llena de montañitas y con nieve muy pesada y húmeda (la nieve estaba así en todas partes, así no mola esquiar ¬¬). Bajé toda la pista en cuña… Cuando llegué abajo, me dolían horrores los muslos T-T Luego Simon y yo nos despitamos del resto y pa cuando nos enteramos de donde estaban (en la parte de Laax) no fuimos capaces de encontrar el camino entre pistas y teleskís v.v A las 2 y media yo me fui al hotel a meterme a remojo en el spa *-* A las 6 menos cuarto nos vino a buscar un autobus para llevarnos a cenar rico y luego, despues de dejar a unos cuantos en una discoteca en Laax, el resto nos fuimos al hotel… ¡Y vaya susto que llevé, cuando llegué y me encontré la puerta de mi habitacion abierta! O___O Pero na, habían sido los del hotel que habían entrado a abrirme la cama y encenderme la tele (aunque por lo visto ellos tampoco lo consiguieron xDDD).
Al día siguiente después de desayunar maravillosamente bien, hacer un pequeño Wanderung con Patrick y André y remojarme un poco en el spa de nuevo, me volví pa Basel con Simon. En Zurich él se bajó y Christoph, que había estado de parranda con Theo, se subió. Junto a nosotros se sentó una mami con su niña de unos 5-6 años. La madre fue a comprar algo de beber al vagón-restaurante y como a la niña le pareció que tardaba mucho, empezó a llorar… Ahí Christoph y yo intentando mantener entretenida a la niña, llamada Raimi, hasta que volvió su madre. Era una niña monísima y encantadora xDDD
Lo más impresionante de este año es que Sascha no tuvo ningún accidente esquiando O____o Pero no os penséis que volvimos sin accidentados… No, Patrick, Bernie y Marco tuvieron un breve pero intenso encuentro con el hielo de camino al lago de La Cauma, y al menos, Bernie acabó en el suelo (aunque no fue nada grave).
Y na, dentro de un ratito subo las fotos, aunque no tengo muchas 😉
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris
PS: Estoy super contenta… Van a abrir un FNAC en Basel… Esta ciudad cada vez es más perfecta (^o^)/
Lo peor de las vacaciones, aparte del mal tiempo del lunes, fue el accidente de Robi. El martes bajando a la cabaña de la SAC que hay al lado de las pistas en Saas Grund y que hace las veces de restaurante, se cayó y se golpeó contra una piedra rompiéndose la clavicula, ¡auch! Tuvieron que ir a buscarlo en helicóptero porque la cabaña queda en un pozo del que cuesta trabajo salir y los del rescate consideraron que era demasiado complicado sacarlo en trineo (con los esquis hay que salir con la ayuda de un telesquí). ¡Todo un show, vamos! Margrit y yo nos estábamos preparando para ir a un hotel de Wellness a pasar la mañana a remojo, cuando nos llamó Christoph con las noticias, y nos tuvimos que poner en marcha hacia Visp, abajo en el valle. En resumen: A Robi se le acabaron las vacaciones el martes por la mañana y tendrá que estar, al menos, 4 semanas con un vendaje especial hasta que se le cure el hueso…

La cena genial, como siempre, con esa gente tan chiflá xDDD Este año casi me quedo corta con la comida, o mejor dicho, me quedé corta, porque si hubiera habido más comida, se la hubieran comida (y eso que me confundí con las potas y al final los que no querían picante acabaron probando de la más fuerte v.v ¡casi me matan!). Después del postre nos repartimos los amigos invisibles. Mi amigo invisible me regaló una camiseta con un logo de “Perdidos” que aún no entiendo, pero lo entenderé *muajaja* Los regalos más notables y que hay que mencionar sin falta fueron: