Vacaciones de Cris y Chris VII: Arrivederci Roma!

Goodbye, Au revoir
Si ritrova a pranzo a Squarciarelli
fettuccine e vino dei Castelli
come ai tempi belli che Pinelli immortalò!

Ahora que María le ponga música y la cantamos todos juntos. Total la tengo pegada desde el domingo y no hay manera de quitármela de encima…

El fin de semana pasado estuvimos desde el jueves en Roma visitando a la Soto, que nos acogió en su casa y nos llevó de paseo y a comer por ahí. Para nosotros era la segunda vez, pero eso no nos libro (al menos a mí que Christoph estaba en un concierto) de ver de nuevo San Pedro del Vaticano, la Fontana di Trevi, la Plaza de España, el Panteón, el monumento a Vittorio Emmanuel II, Padre della Patria >.< A cambio hemos estado por primera vez en la Villa Pamphilj, en la Academia de España, en el Gianicolo, en la galería de la Villa Borghese, en el Coliseo, el Palatino y los Foros, en el Trastevere, en Campo di Fiori... hemos catado espaguetis alla amatriciana, pizzas 4 formaggi y a la fiore di zucca, antipastis romanos de todo tipo, gelatti de limón, naranja, menta, chocolate blanco, piña, stracciatella, nutella, panna cotta y alguno que otro más…

En fin, que para no hacer la entrada eterna, os pongo ya así de golpe y sin anestesia los momentos más memorables de nuestra estancia en Roma, la cità eterna 😉

Momentos memorables y no tan memorables:
– El cangrejo Felicio Ignacio Anastasio Crustáceo Sebastian y el susto que Emma le metió a Christoph, cuando intentó hacerle una foto con el peluche mientras dormitaba en el sofá… Lo que pasa es que se despertó para encontrarse a Emma a su lado con un cangrejo en la mano xDDDD De todas formas, al día siguiente, se lo encontró a su lado en la cama. Fue el momento «¡¿qué coño hace este cangrejo en mi cama?!». Y el lunes por la mañana María intentó la misma maniobra, pero como estábamos despiertos lo único que consiguió es que la pillaramos en plan silencio-misión-imposible entrando en el salón con dos cangrejos Sebastianes en la mano (el de ella y el mío xD).
– El Jon Porno y la anecdota de la madre de Christoph diciéndoselo a todo el mundo en unas vacaciones en Italia. Luego lo usábamos nosotros xDDD
– Una conversación gaviotil de camino al Coliseo en plan «minemineminemine». No recuerdo de qué iba, pero probablemente se trataba de temas escatológicos 😛
– La visita guiada por el Coliseo y los Foros Romanos, que, aunque fuera un poco aprisa y corriendo, fue interesante y gratis, oye. Al final, no pudimos invitar a Félix a comer, pero ya habrá otra oportunidad (o le mandaremos chocolate suizo como pago xD). Por cierto, ¿cómo se llamaba la mexicana? fO.o
– La cena con las compañeras de piso de María y sus amigos y el «Primero, Emma, quitate esa miga de la teta y segundo…». Algo le preguntó Christoph, pero no me acuerdo. Por suerte, no dijo «hormiga» xDD
– Mi saludo mañanil medio dormido y políglota del viernes por la mañana. Raffaela y María me saludaron en italiano y se comprende que eso desarmó todos los esquemas idiomáticos de la mitad de la media neurona que estaba despierta. Contesté en una sucesión de lenguas en una misma frase, más bien pensamiento, diría yo: italiano, alemán, inglés y español, pero sin sentido alguno y sin ningún orden.
– Los temas escatológicos que siempre salían cada vez que Emma empezaba a contarnos anécdotas de su trabajo >.< - El «Emma, tía, cambia de peluquera» de María, el «¿Duermes con falda?» de Christoph, el «Parámetros sexuales» de… ¿Paula o fue Emma?
Neruda, prototipo de macho ibérico mediterráneo que se pasa el día rascándose los güevos. ¡Pobrecillo! La de chistes que hicimos con su dermatitis.
– Paula y Emma saliendo de casa el lunes a las 7 y media de la mañana del lunes para llegar al aeropuerto y encontrarse con que el avión tenía casi cuatro horas de retraso. Perdieron la conexión en Barajas y acabaron volviendo en tren a Oviedo. Llegaron a las 23 y pico. Christoph y yo llegamos sin problemas y con puntualidad de reloj suizo a casa, ¡como dios manda, vamos!
– Las ambulancias en Roma. No había día que no vieras de dos a tres ambulancias pasar a toda pastilla por las calles de la ciudad. Hasta vimos una en el aeropuerto fO.o
– Los autobuses romanos, que al final no eran tan impuntuales como María afirmaba, y el puto empedrao que cubre todas las calles de Roma. Salías del autobus como si te hubieran dado un masaje anticelulitis, pero sin ese efecto v.v
– La comida italiana y los helados de naranja, piña, menta, stracciatella o panna cotta que nos metimos entre pecho y espalda. El arroz tailandés que estaba especialmente arrabiatto y el chili verde que me tragué por equivocación >.< Las fiori di zucca y las cosas raras que una se encuentra para comer en Roma.
– Paula y yo nos quedamos sin el bolso de Vespa. Nena, tiramos moneda a la Fontana, así que habrá que volver a buscarlo xD
– A la que preguntaba por los nombres de las siete colinas de Roma, dice Wikipedia que se llaman: Aventino, Capitolino, Celio, Esquilino, Palatino, Quirinal y Viminal.

Y eso es todo, si algun@ de l@s afectad@s recuerda alguna anécdota que se me haya pasado que lo deje en los comentarios. Yo ahora me voy a hacer como que trabajo… que me espera un montón de cosas >.< Con esto y un bizcocho... Besos Cris PS: Cuando arrive a casa, cambiaré la canción del blog *muajajaja*

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