Volvería para contaros que estoy hasta los pirrimpleles de mi proyecto en la empresa, pero sólo serviría para enfadarme y hoy no me quiero enfadar que es último día de mes, miércoles y sólo falta un día para irme a dormir durante tres días al hotel Dorint Bluemlisalp en Beatenberg (no me preguntéis pa dónde cae dentro de Suiza que todavía no me he enterado) ^_____^ Por tanto y con esas premisas me voy a dedicar a contaros cualquier otra cosa de esas tan intrascendentales que me gustan a mí 😉
Este fin de semana lo pasé en cualquier sitio menos en casa xD El sábado estuve entre Delémont y Bassecourt ayudando a Sam y Hervé en la mudanza a su nuevo nidito de amor: una casa antigua unifamiliar del 36 con un prao grande para que Robin corra y se revuelque a gusto, un pajar/granero/trastero/establo anexo a la casa para los vinos de Hervé y una buhardilla enorme 🙂 El domingo tocó comida multitudinaria en casa de los Pugliese (y ahora aparece Taty y me apuñala por la espalda xD): fabada asturiana con sidra y de postre, helado con torrijas, ¡hala! Hacia la noche los chicos empezaron a sentirse demasiado alegres o empezaron a deprimirse, como Silvio que no dejaba de decirle a su Silvia “you don’t love me” xDDD Lo pasamos muy bien y lo disfrutamos como niños pequeños… Ahora me toca organizar a mí la primera SingStar Night 🙂
Por otro lado, la semana pasada terminé de leer “Acting up” de Melissa Nathan, un retelling de “Pride and Prejudice” en los tiempos modernos. El mayor problema que le encontré al libro es que Jasmin Field no sólo es la personificación de Lizzy Bennet en el día de hoy, sino que encima tiene el papel de Lizzy Bennet en la obra de teatro de “Pride and Prejudice” que es el principal hilo argumental del libro, y a veces te armas unos líos del quince. En este libro, al contrario que en “Persuading Annie”, es mucho más fácil encontrar los puntos comunes con el original y eso puede llegar a ser confuso y hasta molesto… De todas formas, yo necesitaba leerme algo light y el libro me vino de perlas y lo disfruté como una enana… Es una pena que Melissa Nathan sucumbiera a la enfermedad siendo tan joven, el mundo ha perdido a una gran escritora de Chick lit (me faltan tres libros suyos por leer, tendré que racionármelos v.v) . Se lo he dejado a Sam, otra forofa de Jane Austen y su “Pride and Prejudice”, a ver qué le parece 🙂 Ahora estoy leyendo “The Queen must die”, pero no me pregunteis de qué va, porque no lo sé muy bien. Mezcla viajes en el tiempo con magia y la corte de la reina Victoria… Es un rato raro y no sólo por la historia, como se comportan los personajes es algo anacrónico y chirria un poco. Si me dijese que se situa en el reino de Atalonia en un tiempo victoriano, pero sin reina Victoria o paralelismos con la realidad, me lo tragaría mejor.
Ayer, después de terminar con el trabajo a las 21h, me puse a ver una película que me compré el otro día en MediaMarkt porque me llamó la atención la portada y la protagonista, Saoirsen Ronan. “City of Ember” acaba de salir en DVD en Suiza, pero se estrenó el año pasado en los Estados Unidos. Es una de esas películas que nos llegan de pura casualidad y únicamente en DVD porque no han hecho buena caja con ella. La película está basada en el primer libro de “Los libros de Émber” de Jeanne Duprau (que hoy voy a ir a pedirme en la librería). Situados en un futuro post-apocalístico, un grupo de gente decide construir una ciudad bajo tierra para salvar a un numero determinado de personas con el fin de que la raza humana no se extinga. Guardan los secretos para salir de esa ciudad en una caja sellada que se abrirá en 200 años y se la encargan al alcalde de la ciudad que la transmite a sus sucesores. Con el paso de los años no se sabe muy bien porqué la caja se pierde y todo el mundo bajo tierra olvida que aquello fue una vez una solución “provisional”. Entonces, el generador que provee la luz de ese mundo de oscuridad empieza a fallar y Lina encuentra la caja y las instrucciones y… y… Me gustó mucho, me esperaba una cosa y me encontré algo diferente: una trama muy bien montada y unos secundarios de lujo (Bill Murray, Tim Robbins, Martin Landau). Es una buena película para planchar… Lástima que ahora me planche mi cleaning lady.
¡Ah! ¿Que no os he contao que al fin tenemos alguien que venga a limpiarnos las bolas de polvo que se nos acumulan en el suelo? Pues sí, y es conocida por todo aquel que haya leído sobre mi House-Warming-Party. Nuestra cleaning lady es Ta, que en la fiesta nos cocinó un delicioso Green Curry y unos rollitos de primavera que estaban de muerte. Y yo estoy super contenta, porque el fin de semana pasado por primera vez no me sentí mal al llegar a casa por no haber tenido tiempo de limpiar y planchar *____*
Y ahora la menda se va pa casa a hacer cualquier cosa menos instalaciones 🙂 (probablemente la lista de las cosas que hay que comprar para preparar el brunch del lunes de Pascua :P)
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris