Lo sé, llevo semanas sin aparecer por aquí, pero es que o bien estaba cansada, o bien tenía mucho trabajo, o bien me faltaban ganas e inspiración para hacer una entrada. Hoy, que no es mucho más diferente que el resto de días, se me ha pasado por la cabeza la idea de que quizá estaría bien simplemente dar señales de vida… Y aquí estoy xDD
Vamos a ir por partes cronológicamente:
– 27 de marzo: si no llega a ser por Silvia y Mercedes, el sábado por la mañana estaba todavía embalando ¬¬ ¡Muchas gracias, pesiosas!
– 28 de marzo: cagün too, y nos llovió pa la mudanza, así es que se nos mojó el colchón… pero aparte de eso, no se rompió nada (salvo un vaso de chupito al desempaquetarlo). Nota “el mundo es un pañuelo, cagüenlaleche”: el tipo que nos hizo la mudanza y Martin Hunn, el amigo de Christoph, se conocían porque habían trabajado juntos… O____O Y Thomas se había ofrecido para ayudar a subir las cosas en Basel, pero al final se vino con nosotros a Olten y allí siguió ayudándonos, ¡qué majísimo que es este hombre! *______*
– 29 de marzo: el salón y la cocina se convirtieron más o menos en habitables, y nuestra ropa ya estaba toda en el armario.
– 30 y 31 de marzo: de la zeca a la meca para poner papeles en orden aquí y allá. Todo quedó hecho y el martes a mediodía ya estabamos registrados como ciudadanos de Olten…
– 3, 4 y 5 de abril: mientras Christoph se iba a subir al pico más alto del cantón Glaris, o sea, el Tödi, yo me dedicaba a poner en orden la casa… y a pegarme con el armario de la habitación de invitados que se descuajilingó todo al moverlo de un lado al otro de la habitación. Pa cuando Christoph llegó el domingo hecho un trapo de su excursión, el salón volvía a no ser habitable, pero oye, el estudio y la habitación-trastero-hobbyraum-biblioteca estaban ordenada y casi todas las cajas ya vacias. No hablaré de los francos que me gasté ese sábado de compras por Basel, pero sí, os cuento que me he comprado un vestido largo SUPER chulo *_____*
– 10, 11, 12 y 13 de abril (más conocidos, como Semana Santa): no hablo sobre la semana porque no hay mucho que contar. El viernes Christoph y yo conseguimos acabar de poner en orden lo que nos quedaba. Además, pude sacar todo del armario de la cocina y volver a meterlo con un mínimo de orden… por aquello de que estaría bien poder encontrar la comida cuando la necesitas… El sábado nos fuímos de compras porque el domingo venía la familia a hacer brunch, ya sabéis, Domingo de Resurrección. Y el lunes… El lunes nos levantamos super tarde y no recuerdo que hiciesemos gran cosa xDD
En general, la casa está muy bien, la terraza es una pasada porque puedes abrirla o cerrarla según tus necesidades (es por donde entraron los muebles el día de la mudanza) y estamos bastante contentos con el resultado al completo. Hay cosas que no me gusta mucho: el lavavajillas es tirando a malejo (tan malo que la mitad de las veces las pastillas de Calgonit no se deshacen y hay que andar poniéndolo de nuevo ¬¬) a diferencia de la nevera, que es todo un lujo (sobre todo, si se compara con el lavavajillas barato v.v ¿es que no saben buscar un término medio?); como estamos en un piso bajo, tengo una colonia de araña estacionadas en la terraza a cual más grande y gorda, ¡puagh!; el suelo es de cerámica oscuro y mate y no hay hijosumadre que lo limpie ¬¬ (de hecho, estuve a punto de cargarme el de la cocina y luego tuve que limpiarlo con estropajo y jabón chimbo en mano de rodillas, ¡hala! en pleno siglo XXI y yo limpiando como La Cenicienta); el grifo de la cocina – yo quiero uno de esos que se pueden sacar como una ducha, lo echo de menos desde que nos fuimos de Münchenstein T-T; la entrada y los baños son super oscuros v.v pero a todo se puede acostumbrar una xDDD
Y hay fotos, de hecho tengo todo un reportaje de lo patas arriba que llegó a estar mi casa (las dos, la de Allschwil y la de Olten), cuando lo tenga preparadado, o sea, cuando me pueda sentar al ordenador y prepararlo, lo subiré 😉
Y ahora, me voy a ir preparando para pirarme a la velocidad de la luz de Zürich… que hoy tenemos cena en casa para dar las gracias a los que nos ayudaron con la mudanza (Mercedes y Thomas, Silvia, Christin y Martin, los Vögelis y los Kochs, Migge no puede venir hoy) y todavía hay que preparar cosas =D
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris