Muñeca de trapo

Al final no fuimos al pueblo con las paredes de nieve y nombre molón, sino al Simmental en Berna, donde no había paredes de nieve, pero casi un metro… lo cual es suficiente para andar con las raquetas… y caerte y llenarte de nieve y perder un LVS y desenterrar a una mochila y en general para jugar 😛

Pincha aquí para ver las fotos del fin de semanaEl sábado teníamos la parte teórico-práctica del fin de semana que completaba el curso de hace dos semanas. Primero nos enseñaron técnicas de manejo de las raquetas (porque puede parecer fácil y lo es, pero es más saludable usar la técnica adecuada) y luego hicimos ejercicios para aprender a usar el transmisor de avalanchas, las sondas y la pala… Christoph y yo estábamos juntos en el mismo grupo porque ambos teníamos un Mammut Barryfox Puls, que es el aparatejo más chachiguay que hay en el momento en el mercado. Nuestro grupo empezó con el uso del Barryfox. Anna, la guía, escondió un transmisor en la nieve y el ejercicio consistía en encontrarlo usando el aparatejo ese. El problema es que el transmisor estaba metido dentro de una bolsa que contenía aluminio y éste no dejaba salir a las ondas como debía, así que no lo encontramos. Nos pasamos una buena media hora buscándolo a ciegas. Pa cuando decidimos que lo buscaríamos entre todos con las sondas… El aparatejo apareció xDDDD Luego hicimos prácticas con Iain intentando localizar, primero con el Barryfox y luego con la sonda, y desenterrar a un sepultado que estaba debajo de casi un metro… Lo sacamos en 3 minutos, ¡ja!

Huelga decir que lo pasamos pipa. Entre las caídas, el LVS que no encontrabamos, el tipo que parecía que se había tragado un payaso y todo en general, creo que no me había reído nunca tanto… Y lo más gordo es que yo era la más joven del grupo… Todos tenías de 40 p’arriba y me daban 1000 vueltas en cuanto a forma física O__O

El domingo con un tiempo genial (hizo sol y todo) nos fuimos a hacer una ruta desde Gstaad –o por ahí cerca– hasta St. Stephan a través de un paso de montaña. La primera hora y media (o dos horas) fueron un tanto agotadoras porque era todo cuesta arriba: unos 400 metros de desnivel. Para bajar después fue toda una anécdota. Me caí en total seis veces, tres de morros en una nieve pesada, pegajosa y húmeda que no sólo dificultaba bajar, sino que era una traicionera porque tan pronto creías haber asegurado un pie y levantabas el otro era bien fácil perder el equilibrio (o perder pie) y caerse… Las fotos tendré primero que subirlas y recopilarlas. Arnold hizo muchas fotos, incluida una de mí incrustada en la nieve después de haberme pegado el mayor trompazo de morros (y no poder levantarme porque no tenía donde apoyar las manos para impulsarme hacia arriba xDDD).

La verdad es que la primera aventura con el SAC fue de lo más interesante y divertido, aunque me ha dejado los músculos como gelatina y ayer parecía una muñeca de trapo cuando llegué a casa T-T Hoy tengo agujetas por los muslos que pinchan sobre todo al bajar escaleras… Pero podría haber sido peor xDDD

El sábado Christoph y yo volamos a Madrid y de ahí cogemos un coche pa ir pa Oviedo, así que es posible que de aquí a final de año no vuelva a pasarme por aquí, así que os deseo Felices Fiestas y una buena entrada en el 2009 😉

Con esto y un bizcocho… Besos
Cris

PS: He actualizado con las fotos del fin de semana, al menos, las mías. Si consigo más, las colgaré 😉 Haced click sobre la imagen ^___^

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