Anleitungen para una revolución

El otro día os colgaba la noticia de “El Comercio Digital” sobre el Instituto donde estudia mi hermana y dije que volvería sobre el tema ò.ó

El caso es que me importaría tres pimientos que estuviesen con la luz de obra o no, si no fuera porque los que se quejan sobre todo son los profesores (los que tienen una cafetera chachiguay en su salita de las pausas para la que fijo que la luz de obra es suficiente).

Los alumnos se quejan de que los profesores los tienen confinados durante la pausa con la excusa de tenerlos controlados en lospatios del Instituto, que son demasiado pequeños para 400 alumnos y en palabras de mi hermana “parece como si estuvieran en un campo de concentracion”. Se quejan de que solo pueden usar los baños de la planta baja porque el resto están cerrados por la misma razón que lo de las pausas. Se quejan porque los profesores les ofrecen utilizar la cafetería durante las pausas para sacar unas pelas pal viaje de estudios y luego les echan la señora bronc por llegar 5-10 minutos tarde a la clase siguiente por limpiar la susodicha cafetería…

Bueno… En realidad no se quejan. Reciben las broncas injustas y las resoluciones estúpidas sin levantar ni un decibelio la voz para reclamar sus derechos. Se dejan pisotear por profesores incompetentes y ni siquiera se les ocurre pedir apoyo en casa. Los pocos que lo hacen, lease mi hermana, desencadenan un reacción materna como pocas, lease la de mi madre, que a pocas se lía a ostias con la tutora y el resto de padres que arremetieron contra ella por quejarse en nombre de su hija (lo que por cierto es lo mas normal del mundo, lo anormal es defender al profesor por encima de tu propio hijo). ¿O decidme que tiene logica la reaccion de la tipa que le contesto a mi madre que los niños tenian que tener presente que las clases eran más importantes que la cafetería? Era para haberle preguntado a la señora si sabía lo que los “niños” estaban aprendiendo con esa experiencia y si conocía alguna asignatura que enseñase eso. En fin…

Lo de “Anleitugen para una revolucion” viene a cuenta de todo esto. De esto y del morro de los profesores que me gustaría que los guajes fuesen capaces de pisarselo de una vez por todas, para que esos señores que cobran del dinero de todos hagan su trabajo como es su obligación y con un mínimo de calidad y no lo más rápido posible y con el pensamiento en la cabeza de “en cuanto pueda, me desaparezco” ¬¬ Están formando a las futuras generaciones, tienen un trabajo serio que hacer, pero a muchos parece haberseles olvidado el fin último de su contrato, aparte de un sueldo a fin de mes… En fin pasemos a los consejillos, que si me cabreo, no sigo…

Consejo número uno: si los profesores quieren pinchos de la cafetería, los quieren en su sala preparaditos en un platito y uno de los alumnos tiene que usar su tiempo en llevarselos (pero luego echan la bronca padre por llegar 10 minutos tarde a clase), el precio de la unidad sube de 1€ a 1.25€ por los gastos de envío y, si no pagan ese precio, los pinchos vuelven a la cafetería. La explicación es pura economía y capitalismo. ¡Que estamos en crisis, señores, y el tiempo es oro! ¡¡Pa morro el vuestro, niños!!

Consejo número dos: los profesores no deben trataros como si fueseis inferiores. Exigid respeto, luchad por vuestros derechos. No os quedéis callados porque es más cómodo o por miedo. No se puede esperar que un alumno respete a su profesor, si éste es el primero en perderle el respeto al alumno. Eso sí, estas cosas hay que hacerlas de buenas maneras, es decir, el que recibe el mensaje (aka, profesor) tiene que percibirlo como positivo para que pueda hacer algún efecto. En este punto el señor “consultoría sistemica” podrá daros más datos y consejos.

Consejo número tres: cread una junta de estudiantes, organizaos, como si queréis crear un foro en internet para ello. La unión hace la fuerza. Poneos de acuerdo para que las cosas funcionen en beneficio de todos, como ejemplo podéis tomar a los alumnos del Doctor Flemming.

La lista puede completarse y seguro que las entes malignas y revolucionarias que visitan esta pecera podrán daros ideas (y en la bolsa están incluidos mi media naranja y mi señora madre). Y quedaos con este lema: “Las cosas no van a cambiar, si vosotros no dais el primer paso para hacer que cambien”. Y como espero que todo esta cacho-entrada no caiga en agua de borrajas, le pongo a mi sister la tarea de difundir el mensaje entre los interesados…

Y al resto muchas gracias por leer hasta aquí y por los comentarios (mensajes subliminales xD) y por aguantarme, ¡qué leñe! xD

Con esto y un bizcocho… Besos
Cris

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