… y cinco menos tres cuartos pasadas

“Time
Where do you go?
Why do you leave me here alone?”

“Time”, Chantal Kreviazuk

Hoy por la mañana, o sea, hace un rato, me he dado cuenta de que tengo unas costumbres muy raras con relación a los relojes. Bueno, raras, raras no son. Digamos más bien que el uso que les doy está totalmente definido:
a) si quiero saber qué hora es, miro el reloj digital, a ser posible uno con radio control para saber exactamente qué hora es.
b) si necesito “calcular” o, más bien, hacerme una idea de cuánto tiempo me queda para, por ejemplo, coger el tram, necesito el reloj de muñeca con sus numeritos y agujas (quizá por eso no puedo usar el reloj de Corto Maltés, porque no tiene números xD).

Hubo un tiempo en el que llevaba dos relojes à la Hayek: uno digital (con calculadora porque en clase no nos dejaban usarla) y otro de agujas. Se comprende que ver 6:45 en un reloj digital no me da la misma información que mirar en un reloj tradicional el cacho que le queda a la aguja larga para llegar al número 12 fO.o En fin, soy rara hasta pa eso (sobre todo, por haber analizado la situación, lo que tiene levantarse temprano fO.o).

Ahora mismo estoy en el tren a tres cuartos de hora (de reloj digital) de llegar a Zurich y con ganas de dejar de escribir para echar una cabezadilla. Ayer no pudimos resistir la tentación y estuvimos viendo “Veronica Mars”. Hoy estoy que me caigo de sueño u.u Encima hace frío. ¡Con lo agusto que estaba yo en mi cama! T-T

Quería contaros más cosas, comentar la crisis financiera, las elecciones en los Estados Unidos y ese tipo de cosas relevantes, pero la media neurona que tengo despierta empieza a aletargarse. Voy a echar un sueñín zzzZzzZZzzz

Con esto y un bizcocho… Besos
Cris

PS: Otro día os hablaré de Aurora Feint… Y de mis planes de reforma de La Pecera…

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