Hace cuatro días que dejamos a mis padres y a mi hermana en el aeropuerto de Ginebra para coger el avión de vuelta a casa. Llegaron el día de Santa Cristina y se fueron tras la fiesta grande suiza.
El día 24 Christoph alquiló un coche en el aeropuerto (¡vaya desilusión! Nosotros esperando un VW Touran y resultó ser una furgoneta con asientos ¬¬) y utilizando el GPS, que se empeñaba en llevarnos por la carretera general, nos fuimos a ver el castillo de Chillon… por fuera, porque lo único que hicimos fue hacer fotos y comernos un helado. Algún día volveré a verlo por dentro xDD
El viernes, sábado y domingo fueron días de relax. Visitamos Basilea, Hägendorf y Allschwil. Dimos unos cuantos paseos por el pueblo, por el Teufelsschlucht, por la ciudad… ¡Y mi madre conoció, por fin, a los enanos!
El lunes tocó visitar Lucerna y dar un paseo de una hora (pa ir y otra pa volver) en barco hasta Hergiswil, donde me compré una bandejita de cristal para la mantequilla en la tienda de la fábrica de Glasi Hergiswil (¡oh! y una tetera de hierro fundido en la tienda de Bodum en Lucerna *¬*). El martes recogimos a los padres de Christoph en Rothrist y nos fuimos todos juntos en la fragoneta —a Ele y a mí nos tocó ir en la parte de atrás– a ver el museo al aire libre de Ballenberg, cerca de Brienz en el cantón Berna. Este museo muestra diferentes casas tradicionales del país. Se puede entrar dentro de las casas, ver cultivos de cereales y otras plantas y hortalizas, animales de granja y esas cosas… Fue muy interesante, sobre todo, el jardín de plantas medicinales y la droguería *____* Aquí cada loco con su tema xD El miércoles tocó día de relax, al menos para los hombres. Las chias cogimos el coche nos fuimos a comprar al centro comercial del Joggeli en busca de unos crocs para mi hermana y una cucharilla para la mermelada para mi madre.
El jueves visitamos el Zoo de Basel. Dejamos a Christoph en casa estudiando y nos fuimos a ver a los gueparditos, que de pequeños ya no tenían nada, y a buscar a Nemo y a Dory (para recordar: el susto que le pegó a Elena un pingüino cuando saltó fuera del agua en frente de ella xDDD). Después de dejarnos los pies viendo bichos y haciendo unas compras, nos volvimos a casa para preparar la barbacoa del primero de agosto y luego ver los fuegos artificiales. El viernes, el último día, después de un buen brunch, nos fuimos a dar una vuelta por Lörrach donde las tiendas estaban abiertas (sí, me compré un afinador para la guitarra y té) y al Dreiländereck.
Y bueno, lo pasamos bien. Entre mi padre y Christoph se ventilaron lo que quedaba del Cragganmore. Mi madre, cuando se aburría, se dedicaba a plancharme la ropa o a limpiarme la casa. Y Elena estuvo tomando notas porque ahora resulta que escribe diarios de viajes (se llevó el mío de Suiza, ¿ya lo acabaste, nana?). Me trajeron a Corto Maltés, un queso cabrales, longaniza, jamón y chorizo… Y se llevaron medio armario y zapatera –aproveché e hice limpieza– y una docena y media de tabletas de chocolate xDDD
Habrá que ver cuando vuelven… Espero que al menos Elena se anime y se venga el verano que viene, aunque sólo sea una semana o dos (ahora ya conoces el camino, no hay disculpa que valga). Las fotos las subiré con tranquilidad que entre móviles y cámaras hemos juntao la friolera de 942 fotos y videos v.v
Pasadomañana nos vamos de fin de semana a Alemania a ver a Maria y a sus visitantes, o sea, la panda de locos esa de la que tanto habla mi hermana en su fotolog. Seguro que volveré con algo que contar xDDDD
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris
PS: Link interesante: wordle.net para que hagais nubes de palabras con vuestros textos 😉