Sí, hoy hace un cuarto de hora me han dado la carta de despido en itsystems. Han notado que no estoy contenta con el trabajo que hago y consideran que la mejor forma de solucionarlo es despedirme.
Lo cierto es que de alguna forma no me sorprende. Me lo venía oliendo desde antes, incluso, de la famosa reunión para “leerme la cartilla” y yo ya había pensado varias veces en marcharme antes de que ellos me echasen, pero no deja de dolerme como lo han hecho (justo despues de recibir ayer una carta “de amor” de una de mis compañeras de trabajo). Hoy Dario, sin aviso previo ni nada, me ha dicho que si podía venir un momento y de repente me lo han cascado en la sala de reuniones… Pero esta vez me he rebelado y, si bien al final acabé llorando, me defendí y dejé las cosas claras: que mi trabajo me gustaba, pero no podía motivarme con semejantes apoyos y ayudas, que he estado trabajando en cosas que ellos no sabían ni que existían (y que se las van a perder cuando me vaya, o sea, mañana) y que son unos caóticos de mierda donde la mano izquierda no sabe lo que hace la derecha…
Lo siento por mí, porque ahora tendré que ponerme a buscar trabajo sin tener suficiente energía para ello; lo siento por Christoph, porque es el que más me ayudó a intentar poner un orden en mi caótico trabajo. Y sobre todo, lo siento por itsystems porque crecerán y ganarán millones y vivirán felices con sus BMWs M5, sus bicicletas de montañas y su mentalidad alternativa de pacotilla, pero ¡no saben lo que se pierden! (Con lágrimas en los ojos, pero ¡olé, mis ovarios!).
Este es mi primer suspenso, mi primer fracaso en la vida laboral. Quería irme de itsystems con la cabeza alta y dejando claro lo que yo le había dado a esta empresa, pero me voy casi como volví. Yo tengo más experiencias sociales, un certificado del ISTQB (que casi vale oro) y, espero, algún que otro/a amigo/a, pero ellos tienen lo mismo que tenían hace dos años.
¡Adios, itsystems, adios! ¡Que te vaya bonito!
Me voy pa’ casa.
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris