Country Roads, take me home
to the place I belong
West Virginia, Mountain Momma
Take me home, Country Roads
«Take Me Home, Country Roads», John Denver
Este fin de semana he hecho tantas cosas diferentes que no sé que título ponerle al post xDD En fin, empecemos por delante… que después de todo llevo desde el martes sin escribir 😛 Durante la semana se me fue acumulando el trabajo hasta el viernes y el sábado que se me cayó todo encima. Cinco buenas horas me pasé el sábado sentada al ordenador rellenando protocolos, para que al final se me olvidase iniciar los tests automáticos, en fines… xDD
El viernes estuvimos en Basel en el festival de Jazz en la calle que organizan todos los años: Em Bebby sy Jazz. A la música no le presté especial atención, la verdad, salvo quizá a la tipa que estaba cantando “It’s oh so quiet” en Marktplatz, que apetecía bajarla del escenario de los pelos ¬¬ Lo pasé muy bien y me gustó mucho ver a tanta gente conocida que llevaba mucho tiempo sin ver y no hablo sólo de los Hubis y los Silvi@s, sino de Jose Luis, Silvia, Benito, Vanessa… Además, conocimos gente nueva, que siempre viene bien… ^____^
Una de las cosas que hice este fin de semana fue instalar mi Bamboo Pen&Touch en el PC (y casi cargarme mi portátil, pero eso es tema aparte v.v). Resulta que desde la última vez que la había usado, han cambiado muchas cosas, entre otras, el programa principal de control (y los drivers). Lo que yo quería hacer era cambiar el cartelito de mis nuevos bookmarks para ponerlos en español y con mi letra. Entre otras cosas, al final, a las tres de la mañana del sábado acabé haciendo mi primera animación 😛 íHala! Ríanse ustedes un rato ^___^
El sábado entre protocolo y protocolo y bug y GAP terminé de leer Amy and Roger’s epic detour de Morgan Matson en el iPhone. De todas las novelas juveniles que he leído en los últimos meses ésta es una de mis favoritas junto a “The Sky is everywhere” de Jandy Nelson y “Going too far” de Jennifer Echols.
[spoiler]La historia de A&R no es nada complicada, como el propio título indica trata sobre un tour, o mejor dicho, el desvío de la ruta que toman. La madre de Amy había planificado para Roger y su hija un viaje de cuatro días cruzando los EEUU desde Califonia hasta Connecticut para, entre otras cosas, llevar el coche de la familia a su nuevo hogar donde era necesitado. La ruta que su madre había elegido era especialmente aburrida y basada en el kilometraje, así que Amy en un acto de semirebeldía producido por acontecimientos recientes toma la decisión apoyada por Roger, de dar un rodeo. De esta forma, en vez de conducir directamente hacia Gallup en Nuevo México, deciden visitar el Parque Nacional de Yosemite, de ahí salen hacia Nevada por la ruta 50, The Loneliest Road in America. Durante ese viaje, que dura bastante más que cuatro días, vemos a los dos protagonistas conocerse y crecer en la adversidad: Amy acaba de perder a su padre, a Roger le ha dejado la chica de la que estaba enamorado. A través de las palabras de Amy y algunos flashbacks vamos conociendo que se esconde dentro de esta chica y la vemos resurgir de sus cenizas. Está contado de una forma fresca y dinámica, lo que se agradece teniendo en cuenta que te está contando un viaje. El punto dramático está tratado con delicadez y hasta sutilieza, sin sensacionalismo, en la medida justa para que empatices con los protagonistas. No he podido encontrarle ningún fallo grave, salvo quizá el hecho de que no hay un pico en la acción, ésta es más bien lineal, moviéndose de estado en estado sin nada especialmente emocionante, aparte del viaje en sí y la evolución positiva de Amy (bueno, y los últimos cuatro-cinco capítulos *_____*). El final, si bien lógico, me dejó con ganas de saber más, pero eso suele pasarme con estos libros, sobre todo, porque no soy amiga de fanfics y no me gusta quedarme con la pregunta de “And what happens next?” colgada de la lengua. De todas formas, es un libro muy recomendable. Entretenido, tierno y divertido. Y hasta educador, de repente tengo mejor conocimiento de la geografía estadounidense xP[/spoiler]
Esta semana también he intentado empezar con “Splitterherz” de Bettina Belitz. Bueno, de hecho empecé, pero llevarme 600 páginas de tapa dura en mi bolso era demasiado complicado y como, además, no acaba de engancharme, decidí cambiar de libro. Eso pasó cuando me llegó el libro de la película Groupies bleiben nicht zum Frühstück, el cual después de 10 páginas creo que yo podría haber escrito mejor… y en alemán ¬¬ De momento no es muy prometedor. Si no fuera porque me interesa la historia, se lo mandaba de vuelta a Amazon 🙁
Y ahora os dejo, que se está haciendo tarde y todavía tengo que terminar unas cosas antes de salir a mojarme para ir al cumpleaños de Dominik. ¡Ah, sí! Que se me olvidaba: ¿Qué os parece como queda La Pecera de esta guisa? Se admiten sugerencias 😉
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris
PS: Sobre la pelea que tuve con las arañas de mi ventana, sólo conseguí limpiar una, la del salón y eso me llevó gran parte de la tarde del domingo… al menos, quedó limpia y sin telas de araña… La próxima será la del estudio :S