Hoy me desperté a las 4 de la mañana con dolor de ojos. No de cabeza o de barriga, no, de ojos… bueno, para ser exactos, ojo. Tenía el ojo derecho que parecía que acaba de entrarme una libelula (o todas las pestañas de golpe) en él, rojo, irritado. Todavía tengo problemas para mantenerlo abierto y me duele/molesta cuando lo muevo. A ver si a base de colirio y suero fisiológico se me calma la irritación, porque si no, me veo mañana yendo al médico… a que me dé un colirio ¬¬
Este fin de semana estuvimos de fiesta de verano en un paraiso natural donde Cristo perdió la zapatilla, aka Hettiswil. Un compañero de clase de Christoph de esa cosa rara que está estudiando y que va a terminar dentro de poco escribiendo su Masterarbeit, que todavía no ha empezado, nos invitó a su Sommerfest. La organiza junto con sus vecinos todos los años en el prado de su casa.
La casa es interesante. Es como una casa de campo, grande, de madera, antigua, pero está dividida en tres apartamentos y allí viven tres familias diferentes. Las tres familias son las dueñas de la casa a través de una sociedad cooperativa. Es una cosa que no había visto/oído en mi vida: juntarse en forma de sociedad jurídica para comprar una casa… Seguro que tiene ventajas fiscales y esas cosas, aparte de que hace más sencillo tener el dinero suficiente para comprar una casa…
El caso es que la casa mola un güevo. Es vieja y todo eso, pero tiene un jardín genial, con huerto, vagón de tren/habitación multimedia (donde estuvieron viendo el partido Ghana-USA), barbacoa, piscina-barril para los niños, campo de voleibol improvisado, etc. Aparte contrataron un grupo para ponerle música a la fiesta, que se financiaba con el dinero que sacaban del bar y la colecta que hicieron al final. El grupo era de Berna, hablaban en alemán, cantaban en francés y se llamaban “Feet Peals”. Si alguien tiene una explicación coherente para esa combinación, soy todo oídos. Tocaban una mezcla entre una fiesta judía, una banda de música celta y jazz. No sonaban mal, pero… Lo mejor de todo fue ver a la gente bailando. No sé si era porque eran intelectuales ecologista o qué, pero parecía, como decía Sir Ken Robinson, que su cuerpo sólo estaba hecho para trasladar la cabeza que llevan encima de los hombros. Había serios problemas de coordinación y movimientos compulsivos xDDD
En fin, lo pasamos bastante bien, a pesar de que no conocíamos a casi nadie. Interesante de que las personas que conocimos le preguntaban a Christoph a qué se dedicaba, pero nadie se molestó en preguntármelo a mí. Es la primera vez que no tengo que explicar a media fiesta qué es un test manager o qué es lo que hace Avaloq xDD
Este fin de semana vienen Maria y Mathias. El viernes Christoph y Mathias se van a la montaña y Maria y yo nos quedamos en casa vagueando tiradas al sol en la piscina o en la terraza o donde encontremos un huequecillo (lo cual significa que me tengo que poner el bikini, o sea, me tengo que depilar). Tengo pelis, libros y todo lo que se necesita para vaguear un fin de semana. Y el domingo nos vamos a brunchear con la familia de Christoph para celebrar el sexto cumpleaños de Janis 😉 Ya os contaré qué tal.
Ahora os dejo, tengo dos informes esperando por mí (lo que no sé es si los veré, ya me duele la cabeza de tener un ojo cerrado mientras escribo T-T).
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris