De estos tengo un par de ejemplos. Sobre todo, son libros que leí después de ver la película o que no conseguí acabar por aburrirme como una ostra con ellos, como por ejemplo, “Oliver Twist” o “La Regenta” (y ahora viene Nerea y me lo discute xP). Pero si hay un libro que ahora mismo puedo decir “menos mal que hicieron peli” ese es:
Solange du da bist (Just like heaven)
Marc Levy

¿Por qué?, me preguntaréis, pues muy simple: Leí el libro después de ver la película (craso error)… No me acuerdo de qué iba el principio, aunque por lo que escribí en su momento en el foro de LGG, me gustó tanto la historia como algunos personajes… pero es que llega un punto en el que todo es tan increible –por mucha novela fantástica que sea, siempre hay un límite a la credibilidad y aún no entiendo cómo Arthur podía verla, tocarla y hacer lo que hicieron sin tener realmente un cuerpo; da igual que fuera su alma y que sea una concepción errónea, según lo que plantea el libro, que ésta tenga que ser incorpórea, ¡no me lo creo! y punto– que me pareció realmente estúpido continuar leyendo. Me quedé a cuatro o cinco capítulos del final, poco después de que Arthur robase el cuerpo de Lauren. El resto lo leí por encima, incluido el final “WTF?”. Sinceramente, para leer eso prefiero mil veces ver la película con Mark Ruffalo y Reese Witherspoon, por muy diferente que sea del libro 😛
Mañana os contaré alguna que otra aberración cinematográfica que recuerde 😉
Con esto y un bizcocho… Besos
Cris